El mínimo que exige Meta no es un número fijo: depende de la moneda de tu cuenta publicitaria y del tipo de campaña, y Meta lo puede cambiar. Por eso la app se lo pregunta a Meta con tu cuenta conectada y te avisa si tu presupuesto diario queda por debajo.
Más allá del mínimo, hay una regla que se cumple siempre: con muy poca plata repartida en muchos días o muchos anuncios, la campaña no llega a aprender y no puedes saber si funcionó. Dos dólares por día para llegar a todo el país no es una campaña, es una prueba sin resultado. Mejor menos días con más presupuesto diario, un solo objetivo claro y un solo público.
Mark·Think te pide el total que puedes invertir y los días que quieres que corra, te dice si esa combinación es razonable y reparte el presupuesto entre los anuncios. El gasto publicitario se lo pagas a Meta con tu tarjeta, en tu cuenta; no pasa por Mark·Think.
Cuéntale tu negocio. Te devuelve la campaña completa.
Sin agencia y sin saber de marketing. El plan gratis publica en Meta con tus propias fotos, y nada se gasta sin tu OK.
Probar gratisCómo funciona